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Cultura Chimú: características, ubicación, religión, resumen

La cultura Chimú fue una cultura precolombina que se desarrolló en la costa norte del Perú, más específicamente entre los departamentos actuales de Lima y Tumbes.
Se dice que la cultura Chimú o el Reino Chimú fue la civilización costera más próspera de toda la zona andina y precolombina en América.


La cultura Chimú se desarrolló entre los años 1.000 y 1.470. Durante aquel período, el reino chimú alcanzó su máxima extensión territorial y controló diversas culturas y señoríos costeros, probablemente respetando sus características culturales y económicas, pero centralizando la administración.

Cultura Chimú

Ubicacion

Desde su lugar de origen, el valle de Moche en el área de la ciudad actual de Trujillo, los chimúes se extendieron por la costa hacia el norte, hasta Ecuador, y hacia el sur, hasta el norte valle del río Rímac, llegando a alcanzar una extensión de 1300 km.

En esta región desértica, ocuparon los valles de los ríos que descienden desde los Andes.

Características

La cultura Chimú tuvo varias expresiones culturas, como la mayoría de las civilizaciones antiguas del Perú, especialmente las costeras. Se destaca, por ejemplo, la cerámica que se usaba con fines ceremoniales y para uso doméstico, diseñaban recipientes, vasos, cuchillos, coronas, brazaletes y alfileres.

La cultura Chimú tiene dos características resaltantes:

Fundación de la cultura: Se tiene la fiel creencia que la cultura Chimú nace de la fusión de la culturas Mochica y Lambayeque. Basaron la fundación en un mito que narra como llegaron los dioses a través del mar para poner orden en el reino.

El tumi: Es una obra muy representativa de la orfebrería de la cultura. El tumi es una especie de cuchillo utilizado en las ceremonias para los sacrificios hacia los dioses.

Organización social y política

Desde el aspecto político el Reino Chimú se caracterizó por ser un estado teocrático, centrado y orientado a la expansión militar. Estuvo compuesto por una red burocrática, que era controlado por los mismos artesanos y los campesinos.

La cultura Chimú se encontraba dividida en 5 clases sociales, en lo más bajo de la pirámide se encontraban los sirvientes que trabajan para las dos clases más altas. Seguían los campesinos que eran los trabajadores dedicados a la agricultura, la artesanía, la pesca y el comercio. La tercera clase era la clase media alta que tenían privilegios, más comodidades y recibían beneficios de la tierra.

Los Curacas, que eran propietarios de tierras, eran miembros de la nobleza y actuaban como jefes locales. Y en la parte más superior de la pirámide social estaba el Chimú Capac que era la autoridad suprema, política, militar y religiosa.
Se le consideraba como un gran señor, se encontraba rodeado de una corte numerosa, vivía en lujosos palacios en la ciudad de Chan Chan. Los sirvientes servían tanto a Chimú Capac como a los Curacas.

Religión

La religión de la cultura chimú estaba bajo una visión cosmológica, debido a las creencias que existían sobre las estrellas. Por otro lado, el culto principal era realizado a luna o Shi. Cada pueblo le rendía una devoción a otras divinidades como Jiang que era la representación del sol o la tierra.

La luna era adorada por la cultura Chimú pues creían que la luna influía en el crecimiento de la marea y de las plantas y además servía como marcador de tiempo.
Justamente el tema de la marea fue importante, pues pensaban que las almas de las personas al morir iban hacia el borde del mar en donde los lobos marinos los transportaban hasta las islas para su última morada.

Economía

La economía del Reino Chimú se basó, principalmente, en la agricultura, la pesca y la artesanía. En cuanto a la agricultura se destacaron por realizarlo a gran escala, contaban con una gran red de canales, obras de ingeniería hidráulica, muchas de ellas herencias de los Moches. Entre los cultivos más destacados se encuentra el algodón, la guanábana, la palta, el fríjol, el maíz, el zapallo, el lúcumo, el maní, el pacae y el ciruelo del fraile.

La agricultura Chimú, se practicó en gran escala e hizo posible ampliar al máximo la frontera agrícola, mediante una extensa red de canales que se abastecía del agua de los ríos de la costa.
Aprovecharon también el agua del subsuelo, habilitando huachaques o campos agrícolas hundidos, que les permitió obtener varias cosechas al año.

Conocieron la totalidad de plantas alimenticias nativas y su dieta se complementó con animales domésticos, especies marinas y de agua dulce, de caza y recolección.

En cuanto a la agricultura se destacaron por realizarlo a gran escala, contaban con una gran red de canales, obras de ingeniería hidráulica, muchas de ellas herencias de los Moches.

La economía Chimú se caracterizó por la explotación de los lugares conquistados que tributaban con alimentos, artesanías, trabajo, etc. La especialización laboral obligó el funcionamiento de un sistema de intercambio o trueque que permitió obtener los productos y objetos que cada cual no producía.

El sistema económico y social funcionaba por medio de una red de centros urbanos rurales que se encargaban de recepcionar y enviar a la capital los tributos obtenidos. El estado se administró en la ciudad capital Chanchán, desde allí se manejó, organizó y monopolizó la producción, el almacenamiento, la redistribución y el consumo de bienes y productos.

Arquitectura

Los Chimú fueron los mejores arquitectos del Perú antiguo utilizaron como materia de construcción adobe y quincha, crearon relieves planos que cubren totalmente largas paredes denominados frisos o arabescos, construyeron grandes edificaciones con un gran estilo.

Lo característico de la arquitectura Chimu son sus frisos, los cuales eran elaborados en base a barro y que servían para decorar las paredes. Estos son figuras en plano relieveque cubren totalmente largas paredes. Uno de los lugares en donde se concentra mayor número de frisos es en la ciudad-capital de Chanchán con patios y pasadizos profusamente decorados con figuras geométricas de peces y aves. Se sabe que los frisos tenían vivos colores, lo que hacían que sus motivos resaltaran aun más.

Una de las características de la sociedad Chimú es su rígida división en grupos sociales y a la vez una de las ideas más aceptadas es que las ciudadelas fueron verdaderos palacios en los que vivía la selecta nobleza, aislada casi por completo del mundo exterior. Su acceso era restringido, estos palacios no solo servían como viviendas de elite sino que reunían en su interior a funcionarios encargados de recibir los productos que el pueblo entregaba a manera de tributo.

Se cree también que había artesanos al servicio de los nobles y que ciertos sectores del palacio albergaban a los sirvientes y se diferenciaban claramente de la zona habitada por los señores. Se supone que cada de uno de los palacios partencia a un gobernante y que cuando fallecía, era enterrado en el sector de las plataformas funerarias. El palacio le seguía perteneciendo y sus parientes continuaban viviendo en él encargándose de rendirle veneración.
Las principales manifestaciones culturales de los chimúes fueron:

La ciudad de Chanchan, capital del reino, la cual se destacaba por sus grandes dimensiones y por su construcción, realizada completamente en adobe. En sus 20 km2 de extensión, se distribuía entre 9 y 11 ciudadelas amuralladas. Estos recintos concentraban palacios, templos, depósitos y otras dependencias ornamentadas con relieves y frisos policromados.

Se destacaron en la producción metalúrgica, especialmente de cobre, oro y plata, que trabajaron con diversas técnicas.
Si bien heredaron la tradición cerámica de sus antecesores, la cultura moche; la producción chimú es considerada, en general, de inferior calidad, ya que se realizaba masivamente y utilizando moldes. En general produjeron piezas de un solo color que se destinaban al comercio.

Continuaron con la tradición textil de las culturas anteriores y, en este ámbito, se destacaron en el trabajo con las plumas de colores.

Hablaban una lengua conocida como quigam o quingam, la cual se extinguió luego de la llegada de los conquistadores españoles, en el siglo XVI.