Saltar al contenido

Aparato locomotor

El aparato locomotor es el conjunto de estructuras que nos permiten que movamos nuestro cuerpo. El mismo esta compuesto por el sistema óseo o también llamado esqueleto y por el sistema muscular.

A continuación detallaremos que es el aparato locomotor, cuales son sus partes, cuales son sus funciones y sus principales enfermedades.

¿Qué es el aparato locomotor?

El aparato locomotor es el conjunto de distintos órganos que se asocian para que podamos movernos. Dentro de esta estructura encontramos al sistema óseo y al sistema muscular.

Cada parte de estos dos sistemas (óseo y muscular) poseen una función determinada que colabora a la formación del sistema locomotor.

El sistema óseo esta compuesto por los distintos huesos del cuerpo, cartílagos y articulaciones.  Los huesos se ocupan de darle forma al cuerpo, proteger algunos órganos vitales y permitir el desplazamiento y movimiento  junto a los músculos que se unen a ellos por medio de los tendones.  Son órganos muy duros y resistentes. La unión de todos ellos conforma el esqueleto.

El sistema muscular es el que pone en funcionamiento el movimiento a través de la comprensión y estiramiento de las fibras musculares cuando el cerebro le envía el estimulo nervioso.

Sin este aparato locomotor nuestro cuerpo no tendría equilibrio y no podríamos movernos.

Funciones del aparato locomotor

Dentro de las principales funciones del aparato locomotor encontramos la facultad de mantener el cuerpo en pie y la posibilidad de movimiento:

  • Sostener el cuerpo humano brindándole equilibrio
  • Evita la rigidez física otorgándole movimiento del esqueleto y de los músculos
  • Protege los órganos internos a través de los huesos que funcionan de carcasa y a los músculos que les da sujeción.

Partes del aparato locomotor

Tal como describimos anteriormente el sistema locomotor esta compuesto por el sistema óseo o esqueleto y por el sistema muscular. Veamos en detalle cada uno de ellos:

Sistema óseo

Este sistema es el elemento pasivo y se compone por huesos, cartílagos  y ligamentos.  Entre 206 y 210 son los huesos que componen el esqueleto, la mitad de ellos los encontramos en los pies y en las manos.

El esqueleto es un armazón flexible que permite una gran cantidad de movimientos. El mismo se divide en cinco partes diferentes:

  • Esqueleto de la cabeza: conjunto de los huesos del cráneo y la cara.
  • Esqueleto del tronco: El cual esta formado por los huesos de la columna vertebral, el esternón y la costilla.
  • Esqueleto de las extremidades superiores: comprende los huesos de los brazos, los antebrazos y los de las manos.
  • Esqueleto de las extremidades inferiores: comprende los huesos de los muslos, los huesos de las piernas y los de los pies.
  • Esqueleto de las cinturas escapular y pélvicas: el mismo incluye los huesos que conectan las extremidades al tronco.

Los huesos están formados por una dura sustancia compuesta principalmente por calcio y fósforo y son los encargados de proporcionarnos rigidez. Dentro de su composición interna encontramos:

  • Periostio: Se trata de una membrana conjuntiva que recubre el hueso en sus superficies, salvo las superficies de la articulación.
  • Médula: se encuentra en el centro de los huesos y en ella se forman los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas.
  • Tejido óseo: el mismo envuelve a la médula para protegerla. Se compone por dos tejidos, el tejido esponjoso que se encuentra en la zona interior del hueso, es un tejido poroso revestido por una capa externa. Y por otro lado el tejido compacto, que es aquel que se encuentra en la zona exterior del hueso. Es el que le da la firmeza a los mismos y posee orificios muy pequeños que permiten la comunicación de del tejido esponjoso con el exterior.
  • Endostio: se trata de la membrana que recubre el canal medular de la diáfisis de aquellos huesos que son largos.

El esqueleto humano es el soporte de nuestro cuerpo. El mismo sostiene a los tejidos y órganos blandos.

Las articulaciones son las encargadas de la unión dos o más huesos. Las mismas pueden ser:

  • Móviles: en las cuales los huesos se pueden mover en cualquier dirección, como por ejemplo las articulaciones del hombro.
  • Semimoviles: en las cuales los huesos pueden hacer algún tipo de movimiento. Por ejemplo las articulaciones de las vertebras.
  • Fijas: son aquellas en donde los huesos no se pueden mover. Por ejemplo los huesos que se encuentran en el cráneo.

Sistema muscular

Este otro sistema es parte activa del aparato locomotor. Esta conformado por todos los músculos del cuerpo. Estos últimos se conectan por medio de nervios con los centros nerviosos y se unen al esqueleto por medio de los tendones que se insertan en los huesos.

Ante un estimo del sistema nervioso, los músculos se contraen y al contraerse provocan el movimiento de los huesos que se hayan unidos a ellos.

Podemos encontrar tres tipos distintos de músculos, de acuerdo a su aspecto y a donde se ubican dentro del cuerpo:

  • Tejido estriado
  • Tejidos lisos
  • Tejidos cardíacos

Los movimientos de los músculos se pueden dar de forma voluntaria y de forma involuntaria. La primera de ellas se consigue por los estímulos e indicaciones que envía el sistema nervioso , el involuntario se relaciona con distintos funcionamientos de los órganos, incluso los reflejos del cuerpo humano.

Enfermedades del aparato locomotor

Existen distintas enfermedades o dolores que se generan en el aparato locomotor. Algunas pueden ser ocasionadas por desgastes o malos movimientos y otras por agentes externos a nuestro organismo. Detallaremos las principales:

  • Artritis: se trata de la inflamación de los tejidos de las articulaciones, los que produce hinchazón, dolor y dificultad para movilizar los miembros. En ciertos casos pueden retorcer articulaciones y provocar deformidades en las extremidades.

  • Artrosis: es una enfermedad crónica y degenerativa en la cual las articulaciones que se encuentran entre los huesos van perdiendo la elasticidad que permite su movimiento. Esto implica que las articulaciones se vuelven mas duras y cuesta más moverse.
  • Osteoporosis: es una enfermedad que provoca la perdida crónica de los calcios de los huesos, lo cual ocasiona una desmineralización de los mismos convirtiéndolos en más frágiles y débiles. Los mismos se vuelven porosos.
  • Mal de Parkinson: se trata de una enfermedad que afecta al sistema nervioso central. La misma influye en la forma en que se envían los impulsos nerviosos a través del cuerpo. Sus principales síntomas se pueden ver en el sistema locomotor del cuerpo por medio de temblores, rigidez, movimientos involuntarios.
  • Mal de San Vito: se trata de una enfermedad degenerativa neurológica que ocasiona movimientos involuntarios, espasmos y muecas. La causa de estos movimientos es una mutación en un gen del cromasoma 4 y suele ser hereditaria.

Consejos para cuidar el sistema locomotor

Como hemos leído es muy importante mantener sano nuestro sistema locomotor, ya que es el encargado de brindarnos soporte y movimiento. A continuación detallamos una serie de consejos para poder mantenerlo activo y sano:

  • Mantener una dieta sana y equilibrada. Incorporar alimentos que nos brinden minerales como el potasio, el calcio y el hierro. Todo en su justa medida.
  • Antes de iniciar una actividad física es muy importante realizar una entrada en calor.
  • Evitar el sobrepeso.
  • Mantener una vida físicamente activa. Esto implica realizar actividad física con frecuencia.
  • Tratar de mantener posturas adecuadas al realizar actividades de largo plazo. En caso de realizar actividades que impliquen un desgaste extremo de las articulaciones tratar de tomar precauciones para minimizar el posible daño.