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Ecosistemas de España: tipos, características y ejemplos

Actualizado 4 enero, 2023

Los distintos tipos de clima y de relieve así como la presencia de aguas continentales, definen varios tipos de ecosistemas en España.

Hay desiertos, montañas, ríos, lagos, estanques, manglares, mar, océano, etcétera.

Cada uno de estos ecosistemas se caracteriza por una temperatura media característica y otros factores ambientales, una localización específica y una flora y fauna muy diversos.

Cuáles son los ecosistemas principales de España?

La biodiversidad de España es de las más altas. Existen datos comparativos para distintos seres vivos, pero el país alberga el mayor número de especies de vertebrados y de plantas vasculares de todos los países europeos.

Se estima que alrededor de 85 000 especies de seres vivos, entre animales y vegetales, se encuentran en el territorio español; y aproximadamente el 30% de los endemismos europeos se dan en España.

Esta gran biodiversidad se debe a su especial ubicación, tanto de la península ibérica como del archipiélago canario, y al aislamiento y comunicación de estos territorios a lo largo de la historia, por estar en el confín de la región Paleártica.

En los últimos 20 millones de años ha pasado de ser un área aislada, tanto de África como del resto de Europa, a sufrir la colonización de organismos europeos y centroasiáticos desde hace 16 millones de años y de África desde hace 6 millones de años.

Debido a ello, tanto la península ibérica como el archipiélago canario han conseguido mantener algunos elementos de la antigua flora y fauna subtropical y añadiéndose especies de origen europeo y centroasiático, refugiadas como consecuencia de las oscilaciones climáticas del último millón de años.

España constituye así un territorio favorecido dentro del mundo templado por estar en la encrucijada entre África y Europa. La existencia de cadenas montañosas de orientación longitudinal como consecuencia del choque de las placas euroasiática y africana, han permitido la existencia de múltiples refugios glaciales. Todos estos factores han facilitado la coexistencia de gran número de especies con orígenes e historias evolutivas diferentes. También el aislamiento ha conllevado la producción de nuevas especies.

Ecosistemas terrestres españoles

Alta montaña

Bosque Atlántico
Bosque Mediterráneo
Desierto
Estepa
Laurisilva

Ecosistemas acuáticos españoles

Humedales
Ríos
Lagos
Zonas marinas.

Tipos de ecosistemas de España

El horizonte abrupto y los diferentes climas facilitan su formación y su variedad. Particularmente, los ecosistemas en España se caracterizan por tener una temperatura media y una fauna y flora específicas. Por eso, para que no te quedes con la curiosidad, vamos a tratar cuáles son los principales ecosistemas españoles.

Un ecosistema es un sistema biológico y vivo. Básicamente, se compone de un conjunto de especies vegetales y animales y del medio natural en el que interactúan.

A grandes rasgos, puede ser de dos tipos: acuático o terrestre. Por un lado, un ecosistema acuático necesita como biotipo algún cuerpo de agua, ya sea salado o dulce. Por otro lado, un ecosistema terrestre, necesita de un suelo sobre el que desarrollarse.

Cualquier cuerpo de agua puede ser considerado un ecosistema acuático.

Ecosistemas acuáticos de España

En el contexto europeo, España es el país que posee mayor diversidad de tipos de ecosistemas acuáticos. Su ubicación en el ámbito mediterráneo, que se caracteriza por un clima peculiar en el que la irregularidad anual e interanual de las precipitaciones es lo habitual, junto a la fisonomía del territorio marcado por relieves altos que rompen la homogeneidad de las llanuras y un complejo marco geológico-litológico, ha dado lugar a una extraordinaria diversidad de tipos de ecosistemas fluviales.

Así, en España coexisten ríos de caudal permanente, temporales, intermitentes e incluso secos , con aguas dulces, salinas o hipersalinas y muchos de ellos en la frontera entre ríos y humedales.

La variabilidad hidrológica natural es, pues, el rasgo biofísico más singular de los ecosistemas acuáticos del territorio español, pero también el que la sociedad y sus gestores perciben como un aspecto negativo que dificulta la obtención de beneficios.

1. ZONAS MARINAS: LOS LITORALES
España cuenta con casi 6 000 kilómetros de costa. Las zonas marinas son zonas de transición entre lo acuático y lo terrestre. Podemos diferenciar dos tipos, muy diferentes entre sí:

Litoral cantábrico y atlántico: zonas más frías y escarpadas, con acantilados y fondos rocosos. En ellas habitan algas, corales o moluscos.

Litoral mediterráneo: zonas más cálidas y salinas, con fondo arenoso, donde crecen las praderas de posidonia.
Ver más: Características de los ecosistemas marinos

2. RÍOS Y AFLUENTES
Dependiendo del caudal que lleve, se da una biodiversidad u otra. En el curso alto, al ser la pendiente más acusada, el agua fluye con más velocidad. Por ende, abundan plantas que se adhieren a la roca y el musgo.

En los cursos medio y bajo, la corriente es más suave y el agua fluye más despacio, lo que permite que haya mayor biodiversidad. En las riberas, se forman diferentes bosques y viven anfibios como las ranas o sapos.

3. HUMEDALES, PANTANOS Y CIÉNAGAS
Los humedales son formaciones en el suelo saturadas de agua. Se encuentran sobre todo en el centro y sur de la Península. Pueden ser de agua dulce o salada, dependiendo si derivan del mar o de un río. Su biodiversidad es alta pues hay animales tanto acuáticos como terrestres: grullas, flamencos, cigüeñas y peces en general.

 

Ecosistemas terrestres de España

Nuestro planeta es un lugar lleno de vida. Sin embargo, cada espacio tiene unas características de flora y fauna particulares. A estos espacios es a lo que se denomina ecosistema y está formado por el conjunto de seres vivos que se relacionan con el medio y entre sí. En la Tierra existen una gran diversidad de ecosistemas naturales, tanto terrestres como acuáticos.

El país se divide a su vez en varias zonas ecológicas, algunas de las más destacadas se ven a continuación.

Los bosques de coníferas ibéricos de España cubren partes de varias cordilleras del país, como las de Gudar, Cazorla, Baza, Sierra Nevada y Javalambre. La ecorregión se caracteriza por una elevada pluviosidad anual, que oscila entre los 1.100 y los 1.500 milímetros, acompañada de la caída de nieve durante el invierno.

El rango de temperaturas oscila entre -50 Celsius y 00 Celsius. Debido a la elevada altitud de esta ecorregión, las zonas forestales se dividen en una zona de coníferas y otra de frondosas mixtas.

El pino endémico de Salzmann, el pino rodeno y el pino marítimo dominan las especies arbóreas del dosel del bosque de coníferas.

Los bosques de coníferas ibéricos albergan diversas especies de fauna, entre ellas más de 150 especies de aves, varios mamíferos en peligro de extinción como la cabra montés y el lobo, anfibios y especies de reptiles. La construcción de carreteras y ferrocarriles y las instalaciones de esquí son las principales amenazas para esta ecorregión.

1. BOSQUE MEDITERRÁNEO
Se localiza en toda la costa mediterránea. La temperatura de estas zonas es templada en invierno y calurosa en verano, con precipitaciones en otoño y escasas en primavera. Esta meteorología permite que haya más variedad en cuanto a fauna y flora. Por ello, son muy característicos los roedores, ciervos, liebres y águilas y los árboles son mayormente de hoja perenne.

2. DESIERTO Y ESTEPA
Se encuentra en el sureste y en el centro de la Península. El desierto propicia un clima muy caluroso con escasas precipitaciones. Se caracteriza por tener una fauna repleta de escorpiones, lagartos o serpientes. Con respecto a la vegetación, abundan las plantas de hoja gruesa, como el cardo o la sartenilla.

3. MONTAÑAS, PÁRAMOS Y CORDILLERAS
Se pueden encontrar en cualquier punto de la Península en donde haya un sistema montañoso. Un ejemplo, podrían ser los Pirineos o el Sistema Ibérico, entre otros. Principalmente, se caracterizan por las bajas temperaturas y ambientes húmedos. En consecuencia, hay muchas precipitaciones las cuales, en invierno, son en forma de nieve. Por ello, la fauna y flora de esta zona está muy adaptada a las bajas temperaturas.

Entre los animales, encontramos la cabra montés o el quebrantahuesos y, con respecto a la vegetación, coníferas y matorrales.